El Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Huánuco condenó a 30 años, 6 meses y 20 días de prisión efectiva a Kivin Michael Calixto Alejo, hallado culpable del delito de feminicidio en agravio de Dina Rosmery Vigilio Silva, una joven de 23 años que fue brutalmente asesinada y posteriormente quemada. La sentencia fue emitida el 12 de mayo, casi dos años después del crimen.
Los magistrados ordenaron además el pago de 500 mil soles por concepto de reparación civil a favor de los herederos legales de la víctima. Según la acusación fiscal, el 28 de julio de 2024, Calixto Alejo captó a la madre de su hijo con engaños y la hizo subir a su trimóvil con la intención de convencerla de retomar la relación que tenían. Ante la negativa de la joven, el sujeto decidió asesinarla.
Las investigaciones determinaron que el crimen ocurrió en una vivienda ubicada en el poblado de San Pedro de Cani, distrito de Quisqui. En ese lugar, el feminicida asesinó a Rosmery y luego introdujo su cuerpo en un horno con la intención de desaparecerlo. Al no lograr su objetivo, colocó los restos en un costal negro y los arrojó a la orilla del río Higueras, cerca del puente Puyaj.
Al día siguiente, unas pobladoras que acudieron al río a lavar ropa encontraron el cadáver calcinado, que presentaba quemaduras de tercer y cuarto grado. El cuerpo fue internado en la morgue como NN, pero en el tórax se encontró adherida una parte de su polera rosada con el estampado de un oso y una figura de corazón. En su mano izquierda conservaba una pulsera de hilo con sus iniciales, elaborada por ella misma.
Días después, la familia de Dina Rosmery acudió a la morgue y, pese al avanzado estado de calcinación, logró identificarla por la pulsera y la polera que llevaba puestas el día que salió de su casa en el sector Sol y Luna, cerca de la Chancadora en Marabamba, y nunca regresó. La familia, consternada, exigía cadena perpetua para el responsable de dejar sin madre a un niño de apenas un año y 8 meses de nacido. Los restos de Rosmery fueron finalmente enterrados en el cementerio de Marabamba.



