Sepultan a universitario Wilhelm Pozo Campos; familia y compañeros exigen justicia en medio de dolo

En medio de lágrimas y pedidos de justicia, ayer en la tarde fueron sepultados los restos del estudiante de Medicina Veterinaria Wilhelm Paúl Pozo Campos (22) en el cementerio Jardines de la Esperanza. Antes del sepelio, el féretro fue llevado a la Universidad Nacional Hermilio Valdizán, donde compañeros y profesores le rindieron un emotivo homenaje. «Era un joven sin vicios, deportista, jugaba para la selección de su facultad», recordó un familiar.

El joven falleció luego de siete días en la UCI del Hospital Hermilio Valdizán tras el triple choque ocurrido la noche del 25 de junio en la carretera Huánuco a Kotosh, altura de Yacutoma. La motocicleta KTM que conducía fue impactada por un automóvil azul que, según diligencias preliminares, era conducido por Anthony Castro Acosta, trabajador del INPE.

César Herrera Minaya, padre del conductor, intentó inicialmente encubrir a su hijo declarando que él estaba al volante, pero luego dijo la verdad. El fiscal incluyó a Castro Acosta en la investigación por lesiones culposas agravadas, omisión de socorro, exposición al peligro y fuga del lugar del accidente. El dosaje etílico del padre arrojó 0.97 gramos de alcohol por litro de sangre.

La familia exige que se esclarezcan los hechos y los responsables sean sancionados. Paúl, quinto de ocho hermanos, cursaba el segundo año de la carrera y era muy querido en la comunidad universitaria. «No es justo que ahora esté bajo tierra y el responsable camine libre por las calles», expresó su primo. La muerte del joven enluta a Huánuco y la comunidad universitaria exige justicia.