El alcalde provincial de Huánuco, Antonio Jara Gallardo, expresó públicamente que no intercederá en el caso del desalojo de la Dirección Regional de Salud (Diresa), tras calificar a la entidad como un «cliente moroso» con quien no se puede hacer un contrato de alquiler. De esta manera, contradice las esperanzas que se generaron entre los funcionarios de la Diresa, quienes creían que el alcalde había mostrado sus buenos oficios para interceder ante la Sociedad de Beneficencia.
Jara afirmó que en la reunión con los funcionarios de la Diresa les manifestó que a falta de escasos días para el desalojo no se puede gestionar un acuerdo que no se planteó en los siete años que duró el proceso judicial. Señaló que se podría haber intentado conciliar con la Beneficencia durante ese tiempo, pero no se hizo. El desalojo está programado para este viernes 10 de julio.
El alcalde sostuvo que se encuentra al margen de un problema que solo le corresponde resolver a la Sociedad de Beneficencia de Huánuco, que goza de autonomía administrativa y económica. Además, recordó que la Municipalidad Provincial solo designa a dos de los cinco miembros del directorio de la Beneficencia, por lo que su capacidad de influencia es limitada.
La declaración del alcalde deja a la Diresa sin el respaldo municipal que esperaba para evitar el desalojo. El director regional de Salud, Gustavo Barrera, había solicitado la intercesión de Jara para buscar una solución de última hora. Ahora, la Diresa enfrenta el inminente lanzamiento judicial sin una alternativa clara. Los trabajadores han anunciado resistencia pacífica para evitar el desalojo.



