Una preocupante realidad ambiental afronta el departamento de Huánuco: de las 2,479,072.74 hectáreas que conforman su superficie ecosistémica total, 962,852.22 hectáreas se encuentran actualmente en condición de superficie degradada, lo que equivale a casi el 39% del territorio natural de la región. La estadística fue revelada por Dante Tarazona Reyes, presidente de la Comisión de Recursos Naturales del Consejo Regional, con información de la Gerencia de Recursos Naturales y el Ministerio del Ambiente.
El informe técnico detalla que el Bosque Aluvial Inundable lidera los niveles de vulnerabilidad con un 81.07% de sus 19,137.59 hectáreas afectadas. Le siguen el Bosque de Colina Baja (78.04% de 170,571.64 hectáreas) y el Bosque de Terraza No Inundable (70.32% de 110,264.17 hectáreas). El Bosque Basimontano de Yunga tiene 58.13% de afectación; el Pantano de Palmeras, 57.06%; el Bosque Altimontano de Yunga, 48.65%; y el Bosque Montano de Yunga, 47.26%.
En menor escala, el Bosque de Colina Alta reporta 33.05% de degradación, el Bofedal 22.52%, el Pajonal de Puna Húmeda 10.90%, el Matorral Andino 9.50%, el Bosque Relicto Altoandino 7.93% y el Bosque Estacionalmente Seco Interandino 7.77%. La degradación de tierras representa la pérdida de servicios y funciones de los ecosistemas, reduciendo la capacidad del territorio para producir bienes en beneficio de la población.
Tarazona enfatizó que los nuevos mapas e instrumentos ambientales deberán ser implementados de manera obligatoria en todos los proyectos de inversión del Gobierno Regional relacionados con la recuperación de entornos naturales. La región enfrenta el desafío de frenar la degradación y restaurar sus ecosistemas, siguiendo los lineamientos de las Naciones Unidas para la gestión sostenible del territorio.



