Una peligrosa y devastadora plaga conocida como la «Polilla guatemalteca» se ha convertido en una amenaza inminente para la agricultura huanuqueña, apuntando directamente al cultivo de papa. La advertencia fue realizada por el ingeniero Alejandro Mendoza Aguilar, investigador y experto en este tubérculo, quien señaló que existen reportes de que la plaga ya viene afectando zonas como Jauja, en el departamento de Junín, de donde los agricultores locales adquieren históricamente la semilla de papa.
Un dato altamente preocupante es la posible detección de esta plaga en el distrito de Pillco Marca. De confirmarse, la gravedad para el departamento sería extrema, ya que Huánuco es el único departamento del país que cultiva papa durante los 12 meses del año, dependiendo constantemente de semillas traídas de otras regiones. Un eventual brote masivo pondría en peligro 45 mil hectáreas de cultivo, de las cuales 30 mil son de las variedades Canchán, Yungay y Capiro, y 15 mil albergan papas amarillas, huayro y variedades nativas.
El especialista detalló que la «Polilla guatemalteca» se propaga principalmente a través de las semillas. La polilla deposita sus huevos al pie de la planta durante la etapa de floración, y la larva luego ataca el tubérculo y destruye la producción. Frente a este escenario, Mendoza saludó las primeras medidas preventivas adoptadas por la jefatura zonal del SENASA Huánuco, entidad que inició el monitoreo mediante trampas con feromonas sexuales para contener y evaluar la presencia del insecto.
Sin embargo, dado que los agricultores huanuqueños adquieren frecuentemente semillas foráneas, el experto planteó ubicar con exactitud los focos de la plaga para iniciar un protocolo de erradicación, convocar una reunión de trabajo con las regiones de Ayacucho, Pasco, Huancavelica, Apurímac y Huánuco para estandarizar el control fitosanitario del comercio de semillas, e impulsar desde la Mesa Técnica de la Papa un espacio especializado de respuesta que involucre al Gobierno Regional, la Dirección Regional de Agricultura y el SENASA.



