En el departamento de Huánuco se estima la existencia de alrededor de 1000 niños con trastorno del espectro autista y unas 560 personas con síndrome de Down, de las cuales la gran mayoría se encuentra excluida del sistema educativo estatal. Así lo advirtió el licenciado Carlos Alberto del Águila Pérez, coordinador de GHI Perú / Wabash College, quien calificó esta situación como un grave desafío para la sociedad regional, ya que evidencia la falta de políticas inclusivas efectivas.
Respecto a la población con síndrome de Down, Del Águila detalló que, de las 560 personas, solo unas 60 participan en instituciones o programas especializados. Esto significa que cerca de 500 personas no acceden a servicios educativos públicos y permanecen en sus hogares bajo el cuidado familiar. Asimismo, en materia de salud, recordó que la expectativa de vida de este grupo no suele superar los 35 años, aunque existen casos excepcionales que alcanzan los 60, lo que refleja las carencias en atención médica especializada.
En cuanto al autismo, el representante precisó que la cifra de menores afectados supera el millar en la región y que, en su gran mayoría, tampoco acceden a la educación escolarizada, por lo que su atención queda restringida al ámbito doméstico. Si bien reconoció la existencia de un marco legal que garantiza la inclusión educativa de las personas con autismo y síndrome de Down, señaló que las instituciones educativas no cuentan con docentes adecuadamente capacitados para atender sus necesidades pedagógicas.
La situación evidencia la urgencia de implementar políticas públicas que garanticen el acceso a la educación y la salud de las personas con discapacidad en Huánuco, así como la capacitación de docentes y la creación de programas especializados que permitan su inclusión efectiva en la sociedad. Del Águila hizo un llamado a las autoridades regionales y nacionales para que atiendan esta problemática que afecta a cientos de familias huanuqueñas.



