Ayer por varias horas, “Chispitas”, el buzo contratado por la familia junto a policías de la Sección de Emergencia Huánuco, buscó el cuerpo de Miguel Alexander Infante Huaqui (32) en el río Huallaga, pero sin resultado alguno. Por casi un kilómetro, Víctor González, buzó llegado desde la provincia de Huamalíes, recorrió remolinos y zonas inaccesibles sin encontrar el cadáver del agente de seguridad desaparecido desde la noche del 30 de mayo, tras ser embestido por un automóvil rojo sin control.
La familia atraviesa días difíciles por lo ocurrido con Miguel Alexander, quien es padre de dos niños de 12 años y 18 meses de nacido. Mientras tanto, la policía y la fiscalía no dan señales de avance en la investigación para esclarecer qué es lo que realmente pasó con el joven. Su padre, Miguel Infante Mendoza, declaró sentirse solo en la búsqueda de su hijo mayor.
El jefe de la Región Policial Huánuco, Gral. PNP José Luis González Quintero, abordado por periodistas, indicó que personalmente dispuso que las unidades especializadas (Sección de Emergencia y Trata de Personas) se sumen a las labores de búsqueda en el lugar de los hechos. “No podemos dejar de actuar, porque sino estaríamos incurriendo en un delito de omisión”, declaró el alto mando.
Al ser consultado sobre la situación del conductor y dueño del vehículo causante del accidente, el general señaló que está en investigación. Mientras tanto, la familia continúa angustiada sin respuestas, exigiendo justicia y que las autoridades intensifiquen las operaciones para dar con el paradero de Miguel Alexander y sancionar a los responsables.



