El Juzgado Penal Colegiado de Leoncio Prado condenó a cadena perpetua a Juan Carlos Paredes Paredes (36) por violar a su hijastra menor de edad y realizar tocamientos indebidos a su hija de 5 años. La sentencia fue emitida por unanimidad tras analizar las pruebas presentadas por el Ministerio Público. La primera agresión ocurrió en junio de 2010, cuando la víctima tenía 9 años y vivía con su madre, su hermana y su padrastro en Tingo María.
Según la acusación fiscal, el padrastro aprovechó que la madre salía a trabajar para abusar sexualmente de la menor. Las agresiones se repitieron en varias ocasiones, pero la víctima no contó lo sucedido por las amenazas del agresor. Como consecuencia, la adolescente sufrió afectaciones psicológicas, pesadillas y episodios de llanto nocturno. En 2020, cuando tenía 17 años, decidió contar lo ocurrido a su pareja y luego a su madre, quienes la apoyaron para denunciar ante la fiscalía.
Además, Paredes Paredes fue acusado de tocamientos indebidos contra su propia hija de 5 años, ocurridos en 2013 mientras la menor se bañaba sola. En el juicio oral, el sentenciado negó las acusaciones y las calificó como una calumnia de su exconviviente. Sin embargo, las pruebas presentadas fueron contundentes y los jueces declararon su responsabilidad penal.
Este caso se suma a otras tres condenas a cadena perpetua por violación de menores en la región. Homer Cantaro violó a su hijastra de 12 años entre noviembre de 2017 y enero de 2018, dejándola embarazada. Isaes Sumarán fue condenado por violar a una menor en Panao en mayo de 2023. Alberto Hipolo Ortega abusó de una menor de 12 años en Alto Marona en marzo de 2025. Las autoridades reiteraron su compromiso de no dejar impunes los delitos de violencia sexual contra menores.



