Colcabamba: Ejército responsabiliza por la matanza al jefe de la patrulla

El Ejército del Perú emitió un comunicado en el que responsabiliza al jefe de la patrulla militar por la matanza ocurrida en la localidad de Colcabamba, donde varios civiles perdieron la vida durante un operativo contra remanentes terroristas. La institución castrense informó que el oficial a cargo habría desobedecido los protocolos establecidos para este tipo de intervenciones.

Según la versión del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, la patrulla militar se encontraba realizando un operativo de búsqueda de integrantes de la organización terrorista Sendero Luminoso en una zona de difícil acceso de la región Huancavelica, cuando se produjo un enfrentamiento que derivó en la muerte de varios civiles que se encontraban en el lugar. El Ejército reconoció que se trató de un «error operacional».

El jefe de la patrulla, un capitán del Ejército cuyo nombre no fue revelado, fue separado de su cargo y puesto a disposición del fuero militar para las investigaciones correspondientes. Asimismo, la institución informó que se iniciaron los procedimientos para indemnizar a los familiares de las víctimas, aunque no precisó los montos ni los plazos.

La matanza de Colcabamba ha generado una ola de indignación en la región y en todo el país, y ha reabierto el debate sobre la presencia militar en las zonas declaradas en emergencia. Organizaciones de derechos humanos, como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), exigieron que el caso sea investigado por el fuero civil y no por el militar, para garantizar la imparcialidad y la transparencia del proceso.

El presidente del Consejo de Ministros expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y anunció que el gobierno brindará todo el apoyo necesario para el esclarecimiento de los hechos. Sin embargo, las críticas contra el Ejército y el gobierno continúan, y se espera que en los próximos días se realicen movilizaciones en Colcabamba y otras localidades para exigir justicia. La tensión entre las fuerzas del orden y la población civil persiste.