Nerrio Humberto Ventura y Noemí Vega Soria fueron condenados a 13 años de cárcel como autores del delito contra la dignidad humana en la modalidad de trata de personas agravada, en agravio de dos menores de 16 y 17 años. La sentencia fue dictada tras el proceso judicial que se siguió contra la pareja por los hechos ocurridos en el asentamiento humano Señor de Burgos, en el poblado de Marabamba.
Según la acusación realizada por el fiscal Walter Alvarado Mendieta, la pareja conformada por Nerrio y Noemí montó un bar clandestino en dicha zona, donde las menores trabajaban como acompañantes. El local operaba al margen de la ley y las víctimas eran explotadas en esas condiciones.
Tras una operación conjunta, la policía y la Fiscalía de Trata de Personas logró rescatar a las menores que se encontraban al interior del local, en una intervención que permitió desarticular esta modalidad de explotación y poner a las víctimas a buen recaudo.



