La obra de asfaltado de la carretera Rancho-Panao-Chaglla enfrenta serios retrasos debido a la identificación de 22 sectores inestables en el trayecto y la falta de espacios autorizados para el depósito de material excedente, según reveló una reciente inspección técnica realizada por las autoridades competentes. La situación pone en riesgo los plazos de ejecución de una de las obras viales más importantes para la provincia de Pachitea.
Los sectores inestables detectados a lo largo de la vía corresponden a zonas de deslizamientos activos y taludes con riesgo de derrumbe, lo que obliga a la empresa contratista a ejecutar trabajos adicionales de estabilización que no estaban contemplados en el expediente técnico original. La complejidad geológica del terreno ha obligado a replantear varios tramos del proyecto y ha incrementado los costos de ejecución.
La falta de escombreras autorizadas es otro de los problemas críticos que enfrenta la obra. La empresa constructora no cuenta con espacios suficientes para depositar el material excedente que se genera durante los trabajos de corte y relleno, lo que ha provocado paralizaciones intermitentes en varios frentes de trabajo. El consorcio ejecutor gestiona actualmente la autorización de cuatro áreas para depósitos de material excedente (DME), pero los trámites administrativos avanzan lentamente.
Las autoridades locales se han comprometido a identificar terrenos adecuados que cumplan con las exigencias técnicas y ambientales para habilitarlos como escombreras temporales. Mientras tanto, la población de los distritos de Umari, Molinos y Panao ha expresado su preocupación por la demora en los trabajos, ya que la vía es fundamental para el transporte de sus productos agrícolas hacia los mercados de Huánuco.
El proyecto, que cuenta con una inversión de 580 millones de soles para el asfaltado de 42 kilómetros, es ejecutado por Provías Nacional del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Las autoridades han programado una mesa de trabajo con la Subprefectura Provincial de Pachitea para atender las demandas de la población y prevenir conflictos sociales que puedan afectar aún más el avance de esta obra estratégica para la conectividad regional.



