El Poder Judicial dictó cadena perpetua contra un sujeto hallado culpable del asesinato de su abuela y su tía, a quienes ultimó brutalmente para robarles la suma de 600 soles en la provincia de Huánuco. La sentencia fue emitida por los magistrados del Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial tras valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía, que acreditaron la responsabilidad del homicida en el doble crimen.
Según la acusación fiscal, el condenado llegó hasta la vivienda de sus familiares con la premeditada intención de robarles el dinero que sabía guardaban en el inmueble. Aprovechando la confianza que le tenían sus víctimas, ingresó sin levantar sospechas y, una vez dentro, atacó con extrema violencia a ambas mujeres hasta causarles la muerte, para luego apoderarse de los 600 soles que estas tenían ahorrados.
Las investigaciones determinaron que el agresor utilizó un arma blanca para perpetrar el ataque. La escena del crimen fue descubierta horas después por otros familiares, quienes alertaron a las autoridades policiales. Los peritos de criminalística recogieron evidencias y testimonios que permitieron identificar plenamente al responsable del doble homicidio, quien fue capturado cuando intentaba huir de la ciudad.
Durante el juicio oral, la Fiscalía presentó los informes periciales, las declaraciones de los testigos y las pruebas forenses que demostraron la responsabilidad penal del acusado. Los magistrados coincidieron con el pedido fiscal y le impusieron la máxima pena por el delito de homicidio calificado con las agravantes de ferocidad y alevosía, al considerar que el condenado actuó con total desprecio por la vida de sus propias familiares.
Además de la cadena perpetua, el tribunal ordenó el pago de una reparación civil de 50 mil soles a favor de los herederos legales de las víctimas. El sentenciado fue trasladado al penal de Potracancha, donde deberá cumplir su condena de por vida. La sentencia fue recibida por los familiares con sentimientos encontrados: si bien expresaron su satisfacción por la pena impuesta, manifestaron que nada podrá reparar el inmenso dolor por la pérdida de dos seres queridos a manos de un integrante de su propia familia.



