El Poder Ejecutivo extendió el estado de emergencia por un plazo de 60 días calendario en seis distritos de las provincias de Tambopata y Manu, en el departamento de Madre de Dios, para dar continuidad a los operativos policiales y militares orientados a combatir la criminalidad organizada, la minería ilegal y diversos focos de violencia en la región. La norma establece que la Policía Nacional mantiene el control del orden interno con el soporte de las Fuerzas Armadas.
El despliegue de seguridad se focaliza en los distritos de Tambopata, Inambari, Las Piedras y Laberinto (provincia de Tambopata), y en Madre de Dios y Huepetuhe (provincia de Manu). Las fuerzas del orden coordinarán sus patrullajes utilizando estadísticas y alertas de inteligencia para intervenir los sectores más peligrosos y resguardar las fronteras locales.
Durante estos dos meses, la policía tiene la facultad legal de ingresar a una vivienda o detener a una persona sin orden judicial, y se limitan temporalmente las libertades de reunión y libre tránsito. Las actividades masivas como conciertos o procesiones requerirán permiso previo de las autoridades. El decreto exige que los efectivos respeten los manuales de derechos humanos.
Al finalizar los 60 días, el comando militar y policial deberá presentar un informe detallado con los resultados de las detenciones y operativos al Ministerio del Interior, al Congreso y al Poder Judicial, para evaluar si la delincuencia realmente disminuyó. La medida busca garantizar la seguridad en una región afectada por la minería ilegal y el crimen organizado.



