Un quiebre interno al interior del partido Juntos por el Perú (JPP) evidencia crecientes discrepancias entre la facción liderada por el presidente de la organización, Roberto Sánchez, y el sector afín al expresidente Pedro Castillo. Las divergencias entre ambos grupos responden a disputas por la línea política del partido y el control de las decisiones parlamentarias.
De acuerdo con fuentes de la agrupación, la tensión aumentó debido a desacuerdos sobre las alianzas legislativas y la postura partidaria frente al Gobierno actual. Mientras el sector alineado con Sánchez busca consolidar una agenda parlamentaria independiente, la facción castillista promueve una posición de confrontación directa y la reorganización de la dirigencia nacional.
Las discrepancias también se han extendido al ámbito electoral y al manejo de la bancada congresal, donde ambos sectores pugnan por definir las vocerías y la representación en las comisiones de trabajo. Esta situación ha generado votaciones divididas entre los integrantes del grupo parlamentario en temas cruciales de la agenda política.
Ante el incremento de los roces internos, dirigentes de ambas facciones han convocado a reuniones de emergencia para evaluar la permanencia de la bancada bajo una sola representación. Mientras se define el curso del diálogo partidario, los representantes de ambos sectores continúan marcando distancia respecto a las decisiones de la cúpula directiva.



