La interna Juana Rosales Falcón, de 48 años de edad, recluida en el pabellón de mujeres del Establecimiento Penitenciario de Potracancha, falleció en las instalaciones del Hospital Regional Hermilio Valdizán tras haber sido evacuada de emergencia por el personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). La reclusa venía cumpliendo una orden de prisión preventiva dictada por los juzgados penales de Huánuco mientras afrontaba un proceso judicial por el presunto delito contra la salud pública, en la modalidad de tráfico ilícito de drogas.
La emergencia se suscitó en horas de la madrugada al interior de la celda que ocupaba en el recinto carcelario, donde Rosales Falcón comenzó a quejarse de intensos dolores torácicos, dificultad respiratoria aguda y un marcado desvanecimiento general. Sus compañeras de pabellón alertaron de inmediato a las agentes de seguridad penitenciaria, quienes la condujeron con prontitud al tópico del penal; sin embargo, al constatar un cuadro de hipotensión severa y compromiso de signos vitales, el médico de turno ordenó su evacuación en ambulancia y bajo estricta custodia hacia el nosocomio regional.
Al promediar las 4:30 de la madrugada, la interna ingresó al área de trauma shock del Hospital Hermilio Valdizán, donde el equipo médico de guardia le administró maniobras de reanimación cardiopulmonar, soporte de oxígeno y medicación de urgencia. Pese a los esfuerzos de los especialistas por estabilizar su condición crítica, la paciente no resistió el colapso hemodinámico y se certificó su defunción a causa de un shock cardiogénico e infarto agudo de miocardio sobrevenido por complicaciones de una enfermedad crónica preexistente.
Tras confirmarse el deceso hospitalario, la dirección del nosocomio y la jefatura del INPE notificaron formalmente a la Sección de Homicidios del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) y a la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de turno de Huánuco. El representante del Ministerio Público y el médico legista formalizaron el acta de levantamiento de cadáver y autorizaron el traslado de los restos hacia la morgue central de la ciudad para la necropsia de ley, notificando paralelamente a los familiares de la fallecida para los trámites de retiro y sepelio correspondientes.



