La desaparición de un joven desde el pasado 30 de mayo llevó nuevamente a su familia al frontis de la Fiscalía. Miguel Infante, padre del desaparecido, exigió que los fiscales a cargo del caso ordenen la conducción de grado o fuerza del conductor del vehículo presuntamente vinculado al hecho y del amigo que acompañaba a su hijo esa noche. Infante sostuvo que el conductor ya habría sido citado en tres oportunidades sin presentarse personalmente ante las autoridades.
El padre cuestionó que la investigación avance con lentitud mientras su familia continúa buscando al joven. “Mi hijo no va a desaparecer por arte de magia”, dijo, rechazando la versión según la cual el joven habría desaparecido luego de que un vehículo pasara cerca de él. Según Infante, el amigo de su hijo solo habría declarado una vez y debe ser citado nuevamente. Según la versión que el padre atribuye a ese testigo, ambos caminaban cuando el vehículo pasó rozando y, al voltear, el joven ya no estaba.
Infante también relató que el celular de su hijo fue hallado tres días después de los hechos. Señaló que acudió al lugar tras recibir una llamada cerca de la medianoche y encontró que personal del SAMU ya había atendido a heridos vinculados a un incidente con mototaxis. El vehículo fue sometido a pericias y las autoridades conocerían la ubicación del conductor, pero hasta ahora no se ha logrado una declaración directa.
Durante el plantón, el padre pidió apoyo del Ministerio del Interior, la Policía y la ciudadanía. Afirmó que varios familiares han dejado de trabajar para sumarse a la búsqueda y que la incertidumbre golpea especialmente a los hijos del desaparecido. La familia anunció que continuará exigiendo respuestas mientras espera nuevas diligencias fiscales, entre ellas que el conductor y el amigo comparezcan para explicar qué ocurrió la noche del 30 de mayo.



