Mientras la policía del área de homicidios del Departamento de Investigación Criminal y el fiscal James Lurita Moreno realizan diligencias sobre el homicidio del mototaxista Javier Guillermo Nieto (23) , la familia estaba apostada en la puerta del complejo policial Alcides Vigo Hurtado, en Calicanto, exigiendo justicia. Luisa Nieto Córdova, madre de la víctima, denunció que su hijo murió desangrado por falta de atención médica y pidió a la fiscalía investigar al personal que estaba de turno en el centro de salud de Aparicio Pomares.
Según el relato de la madre, tras el ataque ocurrido la noche del 25 de octubre en el asentamiento humano Vista Alegre, las personas que estaban en el lugar llamaron a la policía, al serenazgo y al SAMU, pero ninguno hizo caso al llamado de emergencia. Por ello, un familiar que también estaba herido decidió llevar a Javier al centro de salud Aparicio Pomares, donde, según la denunciante, no quisieron brindarle atención médica. En el mismo trimóvil rojo fue trasladado al Hospital Regional Hermilio Valdizán, donde desafortunadamente llegó sin vida.
La madre de familia lamentó que su hijo haya perdido la vida por falta de auxilio y exigió que se investigue al personal de salud que se encontraba de turno en el centro de salud, así como la tardía respuesta de las autoridades. «Mi hijo murió desangrado, nadie lo ayudó», expresó Luisa Nieto Córdova, quien exigió justicia y que se sancione a los responsables de la negligencia.
Entre tanto, Franklin Mora Cotrina y Nelson Alejo Vilca permanecen detenidos en la sede policial, tras ser sindicados del homicidio de Javier Guillermo. La policía continúa con las investigaciones para determinar las responsabilidades y esclarecer los hechos, mientras la familia de la víctima espera que se haga justicia y que se investigue la falta de atención médica que, según su versión, contribuyó al fatal desenlace.



