El gobierno de transición del presidente José María Balcázar, que está a pocos días de entregar el mando a la presidenta electa Keiko Fujimori, realizó una polémica compra «a dedo» de 31,045 pistolas israelíes para la Policía Nacional del Perú (PNP), por un monto que supera los 40 millones de soles. La adquisición, realizada sin licitación pública, ha sido duramente cuestionada.
Según la denuncia, el Ministerio del Interior adjudicó de manera directa, y bajo el argumento de «emergencia nacional», la compra de las pistolas de la marca israelí IWI (Israel Weapon Industries) a una empresa intermediaria que no era el fabricante directo, lo que habría incrementado el costo de cada arma en más de un 30%. La adquisición se realizó a tan solo dos semanas de que culmine el mandato de Balcázar.
El contrato establece la compra de 31,045 pistolas semiautomáticas modelo Masada, calibre 9 milímetros, por un monto total de 42.8 millones de soles, lo que equivale a aproximadamente 1,380 soles por cada arma. Sin embargo, expertos en adquisiciones públicas señalaron que el precio real de mercado de cada pistola es de alrededor de 900 soles, y que la diferencia de casi 500 soles por unidad constituye un presunto perjuicio económico al Estado.
La Contraloría General de la República anunció que iniciará una auditoría a la compra de las pistolas, y que investigará si existió un direccionamiento de la adjudicación hacia la empresa beneficiada. Asimismo, la Fiscalía Anticorrupción informó que abrirá una investigación preliminar contra los funcionarios del Ministerio del Interior que autorizaron la compra, por los presuntos delitos de colusión agravada y negociación incompatible.
La presidenta electa Keiko Fujimori, a través de un vocero, calificó la compra como «irregular e inoportuna» y anunció que, una vez que asuma el gobierno, ordenará una revisión integral de todas las adquisiciones realizadas por la administración saliente en sus últimas semanas de gestión. La compra de las pistolas israelíes se suma a otras denuncias de gastos innecesarios y contrataciones irregulares realizadas por el gobierno de Balcázar en su recta final.



