La Contraloría General de la República emitió un informe de visita de control en el que advierte graves observaciones al uso y administración del centro recreacional Kotosh, un espacio público ubicado en la provincia de Huánuco. Según el documento, el centro recreacional viene siendo utilizado para fines distintos a los de su creación, en presunto beneficio de terceros particulares y sin que la entidad a cargo realice una adecuada supervisión.
De acuerdo con el informe del órgano de control, el centro recreacional Kotosh —que fue concebido como un espacio para la recreación y el esparcimiento de las familias huanuqueñas— se encuentra actualmente bajo la administración de una asociación privada, que estaría cobrando tarifas por el ingreso y por el uso de sus instalaciones, sin que esos ingresos sean reportados a la municipalidad provincial ni se reinviertan en el mantenimiento del centro.
Los auditores de la Contraloría constataron que la infraestructura del centro recreacional presenta un grave deterioro, con juegos infantiles oxidados y rotos, piscinas sin mantenimiento, servicios higiénicos colapsados y áreas verdes abandonadas. Pese a ello, la asociación a cargo continúa cobrando entradas y alquilando los espacios para eventos privados, como fiestas y conciertos.
El informe también advierte que la Municipalidad Provincial de Huánuco no ha supervisado adecuadamente la administración del centro recreacional, y que el contrato de concesión con la asociación privada habría caducado hace varios años, sin que se haya convocado a un nuevo proceso de selección. Los auditores de la Contraloría recomendaron a la comuna provincial que tome las medidas administrativas y legales necesarias para recuperar la administración directa del centro recreacional.
El alcalde provincial de Huánuco, a través de un comunicado, informó que se ha dispuesto una auditoría interna para determinar las responsabilidades de los funcionarios que permitieron esta situación, y que en los próximos días se tomarán las medidas correctivas necesarias. La población huanuqueña, mientras tanto, exige la recuperación de un espacio público que les pertenece y que hoy está en manos de particulares. La Contraloría continuará fiscalizando el cumplimiento de sus recomendaciones.



