A casi una semana de haber sido secuestrados por desconocidos, ayer, familiares y amigos encontraron los cuerpos sin vida de Levy Barri (29) y Fernando Roly Padilla Evangelista (28) . Los cadáveres, que estaban juntos y en avanzado estado de descomposición, fueron ubicados en el sector Puerto Paujil, distrito de Yuyapichis, en la provincia de Puerto Inca. Hasta el lugar llegaron policías del Departamento de Investigación Criminal de Puerto Inca para realizar la diligencia de levantamiento de los cuerpos.
Los agentes advirtieron que, pese al estado de putrefacción, los cuerpos presentaban orificios de bala y estaban en posición decúbito dorsal. Los hermanos tenían puesta la misma ropa que usaron el día que fueron plagiados por hombres armados. Por disposición del fiscal David Panduro Saldaña, de la Fiscalía Penal Corporativa de Puerto Inca, los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Pucallpa para ser sometidos a la necropsia de ley, que permitirá determinar las causas exactas de la muerte.
Según las diligencias preliminares, el secuestro y posterior asesinato de los hermanos Padilla Evangelista estaría relacionado con la minería ilegal y la disputa de terrenos en el sector Ramza, una zona donde se han registrado conflictos por la extracción ilegal de oro y la superposición de concesiones. Las autoridades investigan si el crimen fue perpetrado por una organización criminal dedicada a la minería ilegal en la zona.
La policía continúa con las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del doble homicidio, mientras la familia de las víctimas exige justicia y el esclarecimiento de los hechos. El caso ha generado conmoción en la provincia de Puerto Inca, donde los conflictos por la minería ilegal y la disputa de tierras han cobrado relevancia en los últimos meses, con episodios de violencia que han dejado víctimas mortales.



