Desde este viernes 5 de junio a la medianoche, quedará estrictamente prohibido realizar cualquier tipo de reunión, mitin o manifestación pública de carácter político en todo el territorio peruano, según medida oficial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que marca la etapa final previa a la segunda votación presidencial programada para el domingo 7 de junio. A la prohibición de reuniones físicas se suma la suspensión total de toda clase de propaganda política, incluyendo anuncios, entrega de volantes y spots, a partir de las 00:00 horas del sábado 6 de junio.
Para asegurar el cumplimiento de la norma, el JNE ha desplegado a 28 mil fiscalizadores a nivel nacional. Las autoridades advierten que violar esta ley electoral constituye un delito penado con cárcel de entre tres meses y dos años. El objetivo principal es limpiar el ambiente ciudadano antes de que los electores acudan a las urnas, garantizando un proceso libre de presiones externas.
Esta etapa, conocida como «silencio electoral», genera tres efectos directos en la población. Primero, los ciudadanos dejarán de ser bombardeados con ruido de caravanas, marchas y promesas políticas, logrando un ambiente de calma y tiempo para reflexionar su decisión sin presiones de última hora. Segundo, los partidos políticos, simpatizantes y candidatos están obligados a detener por completo sus campañas en las calles, sin poder convocar multitudes ni realizar eventos a favor o en contra.
Tercero, al prohibirse las concentraciones masivas por motivos políticos, se reduce drásticamente el riesgo de enfrentamientos entre grupos rivales, garantizando que el fin de semana electoral transcurra de forma segura, pacífica y ordenada. El JNE reitera el llamado a la ciudadanía a respetar el silencio electoral y acudir a votar el domingo 7 de junio en un clima de tranquilidad y democracia.



