Niños continúan recibiendo clases en el Jardín N° 223 de Colpa Baja pese a severas grietas e inspección de Defensa Civil

Alrededor de 120 niños del nivel inicial continúan desarrollando sus actividades escolares presenciales en la Institución Educativa N° 223 del centro poblado de Colpa Baja, en el distrito de Huánuco, a pesar de que la infraestructura presenta severas grietas y rajaduras en paredes, pisos y columnas. La comunidad educativa advirtió que las aulas representan un inminente riesgo para la integridad física de los menores de 3, 4 y 5 años y del personal docente.

Una inspección técnica realizada por el personal de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Civil de la Municipalidad Provincial de Huánuco constató el deterioro estructural de los pabellones educativos. En el informe preliminar de evaluación, los especialistas verificaron el asentamiento del terreno, fisuras de consideración en los muros de contención y daños provocados por la humedad, catalogando diversos ambientes como de alto riesgo no mitigable.

La directora del plantel, junto a los representantes de la Asociación de Padres de Familia (Apafa), denunció que hasta el momento no se ha dispuesto la dotación de módulos prefabricados ni el traslado temporal de los escolares a otro predio seguro. Los progenitores señalaron que las gestiones formales ante la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Huánuco y el Gobierno Regional de Huánuco no han tenido respuesta oportuna, por lo que se ven forzados a mantener las clases en dichas condiciones.

Ante la falta de soluciones inmediatas por parte de las autoridades del sector Educación, los directivos y padres de familia exigieron la urgente declaración de emergencia del local escolar y la formulación de un proyecto de reconstrucción integral. Asimismo, advirtieron que coordinarán medidas de protesta en la sede de la Dirección Regional de Educación si no se garantiza la reubicación de los menores antes de que ocurra un colapso en el recinto.