El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) dictó medidas administrativas contundentes contra la empresa LM Navegación y Transporte LTDA, ordenando la ejecución de la limpieza integral de todas las zonas impactadas por el derrame de crudo ocurrido el 10 de abril. El desastre ambiental se produjo en la confluencia del río Amazonas con el río Napo, en la quebrada Yanashi, tras el encallamiento y colisión de un convoy fluvial.
La entidad fiscalizadora dispuso un conjunto de medidas inmediatas que incluyen el reforzamiento del monitoreo permanente de las barreras de contención, la instalación de nuevas barreras y la conformación de cuadrillas de vigilancia para evitar la expansión del hidrocarburo. La empresa responsable también deberá proceder con la recuperación del petróleo derramado, estimado en más de 285 barriles, y realizar la limpieza del ducto de descarga de efluentes conectado al río.
Como parte de las acciones correctivas, el OEFA ordenó la ejecución de la limpieza total de las áreas impactadas, así como el adecuado almacenamiento, transporte y disposición final de los residuos generados por el siniestro. Durante estas labores, la empresa deberá adoptar todas las medidas necesarias para prevenir impactos negativos tanto en el medio ambiente como en la salud de la población afectada.
Paralelamente, los supervisores del OEFA mantienen una vigilancia estricta sobre el cumplimiento de la medida administrativa relacionada con el abastecimiento de agua a las comunidades indígenas afectadas por la contaminación, entre ellas Yanashi, San Antonio de Arambaza, Santa Rosa de Oroza y Nuevo Tacna, cuyas fuentes de agua quedaron inutilizables.
Tras la emergencia, los especialistas del OEFA realizaron supervisiones en aproximadamente 5 kilómetros de riberas del río Amazonas, donde verificaron las acciones de primera respuesta y tomaron muestras de agua y sedimento para los análisis correspondientes. Las medidas fueron dictadas en el marco de la fiscalización ambiental que busca garantizar la remediación del daño causado por el derrame de petróleo crudo en uno de los ecosistemas más sensibles del país.



