Padre de Miguel Infante pide levantamiento del secreto de comunicaciones del principal sospechoso a casi seis meses de la desaparición

A casi seis meses de la desaparición de Miguel Alexander Infante Huaqui (33), su padre no encuentra consuelo ni respuestas para conocer qué pasó con su hijo. En comunicación telefónica con este diario, Miguel Infante Mendoza dijo que a través de su abogado solicitó a la fiscal Carolina Mejía Torres, de la Quinta Fiscalía Penal Corporativa de Huánuco, requerir al juzgado de turno el levantamiento del secreto de las comunicaciones del principal sospechoso de la desaparición de su hijo.

» A través de un escrito hemos planteado el levantamiento del secreto de las comunicaciones de cuatro números de celulares, entre los que está el de Jaime Pérez Damaceno, su hermano Lenin, su hermana y un número más», dijo el desconsolado padre de familia. Informó que el pedido se debe a que Jaime, en la ampliación de su declaración que solicitó su defensa pública, decidió guardar silencio, esto porque la familia Infante Huaqui presentó videos que desmienten lo declarado por el principal sospechoso. «En su primera declaración dijo que no había bebido licor, porque supuestamente es evangélico, pero nosotros tenemos videos donde él, su hermano y otros están tomando cerveza, esto antes de provocar el triple choque», declaró.

Sobre la investigación que avanza a paso lento, dijo que su abogado recomendó a la fiscal pedir al comando policial que cambien al instructor que tiene el caso, por no tener experiencia en investigación. «Cada vez que va mi abogado, el policía le dice que no hay ninguna novedad. No es justo que hayan pasado tres meses desde que el caso pasó al área de homicidios del Departamento de Investigación Criminal y hasta la fecha no veo resultados», explicó. Asimismo, señaló que como el caso de su hijo ya no sale en las noticias, mucha gente cree que ya está resuelto, pero no es verdad, porque él sigue buscando y está atento a las llamadas sobre hallazgo de cadáveres en el río Huallaga.

La noche del 30 de mayo, Miguel Infante y su amigo Humberto Rojas Tarazona, tras salir de su trabajo en el centro comercial Real Plaza, caminaban por un costado de la carretera Huánuco al aeropuerto con dirección a su casa. Cuando estaban cerca del puente colgante Huayopampa, un automóvil rojo sin control, tras colisionar con dos trimóviles, habría impactado a Miguel. El auto, que era conducido por Jaime Pérez, cayó a la pendiente y quedó al borde del río Huallaga. Humberto, que iba un paso más adelante, dijo no haber escuchado el impacto, pero al voltear ya no estaba su compañero, a quien llamó por su nombre, pero sin respuesta.