Cuatro días después de que el río Huallaga se lo llevara, un grupo de pescadores encontró en Anda el cuerpo de Stalen Tito Cruz Pablo, estudiante de 19 años de la Universidad Nacional Agraria de la Selva (UNAS). Fueron ellos quienes dieron la voz de alerta tras divisar el cadáver en el sector de Anda, poniendo fin a la angustiosa espera de la familia. El joven se ahogó el martes por la tarde cuando se bañaba en el río con sus compañeros de estudios a la altura del sector Orquídeas, en la zona de Afilador.
Esa misma tarde empezó la búsqueda río abajo, encabezada por los rescatistas del Aero Center Homero Medina, quienes prolongaron el rastreo durante dos días más. Según la información recogida, la búsqueda se suspendió por falta de personal y de logística, lo que generó malestar entre los familiares del estudiante. Al final, fueron los pescadores de la zona quienes ubicaron el cuerpo, evidenciando las limitaciones de las instituciones encargadas de las labores de rescate.
Los familiares señalaron que la participación de la Policía y del serenazgo de la Municipalidad Provincial de Leoncio Prado fue escasa. De acuerdo con el reporte desde Tingo María, la Compañía de Bomberos Voluntarios de la ciudad tampoco se sumó a la búsqueda, pese a contar con vehículos, equipos y personal. Esta situación ha generado indignación y preguntas sobre la capacidad de respuesta de las autoridades ante emergencias en la zona.
El caso ha despertado interrogantes entre los vecinos de Tingo María sobre el papel que cumplieron Defensa Civil y la Municipalidad Provincial de Leoncio Prado, y cómo se coordina la respuesta ante emergencias entre el municipio, los bomberos y la Policía. La familia dependió de un grupo de rescatistas y, al final, de los pescadores de la zona. Ahora se buscará la versión oficial de las instituciones sobre su participación en la búsqueda.



