Enardecidos pobladores de cuatro barrios del distrito de Miraflores, en la provincia de Huamalíes, cansados de ser «paseados» por su alcalde Carlos Carhuapoma Ramos, optaron por ponerle un mandil mientras caminaba con dirección al local municipal. La protesta se realizó el miércoles cuando el burgomaestre llegó a la plaza principal de Miraflores, acompañado por policías de Llata, y fue recibido por los manifestantes que lo esperaban.
Según fuentes locales, la acción fue espontánea. Los pobladores tenían planeado hacer pasear al alcalde con un burro que estuvo en la puerta de la municipalidad, pero como permitió que le pongan el mandil, los manifestantes optaron por escucharlo. La medida extrema fue tomada por los moradores, cansados de las promesas incumplidas del burgomaestre, quien no habría cumplido con los compromisos adquiridos durante su campaña electoral.
Para evitar ser confrontado, Carhuapoma Ramos firmó vales para que los quejosos reclamen materiales de construcción, que los presidentes de los barrios deberán gestionar para sus obras. Junto al alcalde estuvo el gerente municipal, a quien los pobladores obligaron a cargar una bandera. Antes de retirarse, los manifestantes anunciaron que estarán vigilantes y denunciaron que el alcalde contrató a personas foráneas en diferentes áreas, sin dar oportunidad a los profesionales del distrito.
Los pobladores también pidieron la intervención de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Huánuco para investigar presuntos hechos irregulares al interior de la municipalidad. La protesta evidencia el creciente malestar social en el distrito, donde los vecinos exigen que el alcalde cumpla con sus obligaciones y atienda las necesidades de la población.



