En el poblado de Nueva Esperanza, distrito de Puños, provincia de Huamalíes, policías de la comisaría de Llata destruyeron un campamento clandestino empleado para actividades de minería ilegal en la ribera del río Marañón. Al notar la presencia policial, las personas que estaban en plena extracción del material aurífero huyeron por diferentes lados para perderse en los cerros. Los agentes encontraron un campamento, dos dragas, dos máquinas motobombas, dos trajes buzo y bidones con combustible.
Durante el operativo, un grupo de personas empezó a insultar y arrojar piedras hacia los agentes. Afortunadamente, ningún impacto alcanzó a los efectivos ni al patrullero, por lo que rápidamente decidieron salir del lugar para evitar un enfrentamiento. El caso fue reportado a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Huánuco para las diligencias de ley.
En lo que va del año, este es el quinto operativo que la policía realiza contra la minería ilegal en la ribera del río Marañón, jurisdicción de Huamalíes. El 12 de junio, policías de Medio Ambiente junto a fiscales fueron retenidos por casi tres horas por pobladores de Chavín de Pariarca, donde destruyeron maquinaria pesada, dragas e insumos valorizados en cerca de un millón de soles.
La minería ilegal en la zona genera graves daños ambientales, contaminando el río Marañón y afectando a las comunidades aledañas. La Policía Nacional y el Ministerio Público continúan con las acciones de interdicción para erradicar esta actividad ilícita. Se exhorta a la población a denunciar estas prácticas y no incurrir en actos de violencia contra las autoridades que cumplen su deber.



