El candidato presidencial Rafael López Aliaga (Renovación Popular) planteó durante el debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) una reducción drástica del Estado, proponiendo pasar de 18 ministerios a solo seis como máximo. Según el exalcalde de Lima, esta medida generaría un ahorro de 80,000 millones de soles anuales que serían destinados a inteligencia policial para combatir la criminalidad, a la construcción de cárceles sin luz ni internet, y a la expulsión de extranjeros ilegales. «El Estado tiene que reducirse a seis ministerios [como] máximo. Vamos a priorizar ese ahorro de 80 mil millones de soles por año a inteligencia policial», afirmó durante el debate, en el que también reiteró su propuesta de retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El postulante de Renovación Popular enfrentó duros cuestionamientos de sus contrincantes. Álex Gonzales (Partido Demócrata Verde) lo increpó por su gestión al frente de la Municipalidad de Lima, señalando que está «imputado por el Ministerio Público por 4 mil millones de soles» y que dejó «Lima como potencia mundial del crimen, Lima con trenes chatarra». López Aliaga respondió pidiendo centrarse en «propuestas concretas y no difamaciones». También Yonhy Lescano (Cooperación Popular) lo criticó por la adquisición de trenes durante su gestión municipal: «Otros pagan 100 millones de soles a estudios jurídicos gringos y traen trenes chatarra», dijo. José Williams (Avanza País) cuestionó su propuesta de trasladar la capital y los ministerios a Junín, calificándola de «jugar con el interés y los anhelos de la población».
En el bloque de educación y emprendimiento, López Aliaga propuso destinar parte del ahorro estatal a fortalecer Beca 18, especialmente para jóvenes del tercio superior, y a crear créditos educativos blandos a largo plazo para retener el talento en el país. También prometió «tres comidas en cada colegio, de domingo a domingo, en todo el Perú», y abrir la competencia bancaria para reducir las tasas de interés para las microempresas, proponiendo que el Banco de la Nación intervenga. «Soy gerente. He trabajado toda mi vida creando más de 100 mil empleos formales en mi país. Tuve una corta trayectoria como alcalde de Lima, pero he visto el monstruo por dentro», afirmó, y cerró su intervención asegurando: «Seré el presidente de los pobres del Perú. Mi amor cristiano me trae acá». El debate se realizó en el Centro de Convenciones de Lima como parte de las actividades previas a las Elecciones Generales del 12 de abril.



