El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) entregó finalmente su Documento Nacional de Identidad (DNI) a Margarita Calixto Soto, una anciana de 78 años que vivió durante décadas sin documentos de identidad y que, por tanto, no existía para el Estado peruano. La entrega se realizó luego de que la historia de la adulta mayor, quien padece severas discapacidades físicas, fuera difundida por los medios de comunicación generando una ola de solidaridad.
Margarita, natural de San Sebastián de Micarín en el distrito de Chavín de Pariarca, provincia de Huamalíes, había intentado durante años obtener su documento de identidad. Sus familiares realizaron reiterados intentos ante el Reniec, pero la entidad se negaba a emitir el DNI por no contar con la partida de nacimiento original, la cual se habría quemado durante la época del conflicto armado interno, pese a que la anciana conservaba su antigua libreta electoral como prueba de su existencia.
La severa discapacidad de Margarita, quien no puede caminar y tiene sus manos deformadas por el reumatismo, le impedía acudir personalmente a las oficinas del Reniec para realizar los trámites. Sin DNI, la anciana no podía acceder a ningún programa social, ni siquiera al Vaso de Leche o a Pensión 65, lo que la condenaba a vivir en la más absoluta pobreza y abandono, dependiendo únicamente de la caridad de sus sobrinos y vecinos.
Tras conocerse públicamente su caso, el Reniec envió un equipo móvil hasta la humilde vivienda de Margarita, una precaria casucha construida por la comunidad luego de que la Municipalidad Distrital de Chavín de Pariarca destruyera su anterior vivienda con la promesa incumplida de construirle una nueva. Los funcionarios realizaron el empadronamiento biométrico y las diligencias necesarias para otorgarle el ansiado documento.
Ahora, con su DNI en mano, Margarita podrá acceder a los programas sociales del Estado y recibir la atención que por décadas le fue negada. Sus familiares expresaron su profundo agradecimiento a los medios de comunicación que difundieron el caso y a las autoridades que finalmente hicieron justicia, aunque lamentaron los años de sufrimiento y olvido que padeció la anciana por una traba burocrática que la mantuvo invisible para el sistema. La entrega del documento representa un acto de dignificación para una mujer que, pese a todas las adversidades, nunca perdió la esperanza de ser reconocida como ciudadana



