El partido Renovación Popular, liderado por Rafael López Aliaga, aceptó los resultados de las elecciones generales 2026 en las que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) disputarán la Presidencia en la segunda vuelta del 7 de junio. La agrupación emitió un comunicado oficial este jueves 14 de mayo, minutos después de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunciara que la proclamación de resultados será el domingo 17 de mayo.
En el pronunciamiento, Renovación Popular señaló que «se compromete a luchar firmemente desde el Congreso de la República para desmantelar a esta organización criminal que pone en riesgo la democracia y la libertad», dando a entender que asumirán las curules obtenidas en el Parlamento. Esta postura contradice el anuncio previo del propio López Aliaga, quien había manifestado que no juramentaría en el cargo de senador.
Pese a aceptar los resultados, el partido rechazó la decisión del JNE contenida en la Resolución N° 1122-2026-JNE y sostuvo que esta norma «convalida el fraude electoral denunciado y probado» el pasado 12 de abril. Sin embargo, la Asociación de Transparencia ha asegurado que, si bien hubo irregularidades y fallas en los comicios, no se puede afirmar que hubo fraude electoral en el proceso.
El comunicado acusa al JNE de desconocer su rol de garante y de preferir «el formalismo que el mandato constitucional de fiscalizar y asegurar que las votaciones traduzcan la expresión auténtica, libre, espontánea y secreta de los ciudadanos». Renovación Popular mencionó específicamente las votaciones de los centros poblados, aunque contradictoriamente el partido presentó diversos pedidos para anular las actas 900.000 que incluían precisamente los votos de estas zonas.
El partido afirmó haber «luchado y agotado todas las instancias» para impugnar los resultados y atribuyó lo ocurrido a «la abdicación de sus funciones y competencias de las autoridades electorales». No obstante, con este pronunciamiento, Renovación Popular acepta formalmente los resultados y se prepara para integrar el nuevo Congreso, aunque mantiene su retórica de denuncia contra el sistema electoral.



