La Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Huánuco ratificó por unanimidad la sentencia de cadena perpetua impuesta a un sujeto hallado culpable del delito contra la libertad sexual, en la modalidad de violación sexual de menor de edad, en agravio de su propia hija biológica. El colegiado superior desestimó el recurso impugnatorio presentado por la defensa técnica del procesado, confirmando de manera definitiva la máxima sanción penal contemplada en el ordenamiento jurídico nacional para este tipo de ilícitos.
De acuerdo con la acusación sustentada por el Ministerio Público, el sentenciado aprovechó su condición de progenitor, los lazos de convivencia familiar y la extrema vulnerabilidad de la menor para someterla a agresiones sexuales de manera reiterada en el interior de su vivienda. Los ultrajes se consumaron bajo constantes amenazas de violencia física y psicológica dirigidas a silenciar a la víctima e impedir que denunciara los hechos ante otros integrantes de la familia o las autoridades competentes.
Durante las audiencias de juicio oral y la fase de apelación, los magistrados valoraron de forma rigurosa los medios probatorios actuados, entre los cuales destacaron los certificados médicos legales, las conclusiones periciales de las evaluaciones psicológicas aplicadas a la agraviada y la declaración única brindada bajo la técnica de cámara Gesell. El tribunal superior resolvió que dichos elementos acreditaron fehacientemente la responsabilidad penal del imputado, desvirtuando por completo su tesis de defensa y la presunción de inocencia.
Con la confirmación de la sentencia, el órgano judicial ratificó también la inhabilitación definitiva del agresor para ejercer cualquier derecho sobre la patria potestad o tutela, así como la obligación del pago de una reparación civil económica a favor de la menor ultrajada para financiar su atención médica y psicológica especializada. Las autoridades del Poder Judicial ordenaron mantener las órdenes de reclusión del condenado en el penal de Potracancha, donde continuará recluido cumpliendo la pena privativa de la libertad perpetua.



