Seda Huánuco afirma haber ejecutado más de S/10 millones en inversiones, pero omite el crítico estado del canal de conducción

Seda Huánuco asegura que ejecutó más de 10 millones de soles en seis inversiones culminadas entre 2025 y 2026, según una nota de prensa difundida en octubre, a pocos días del paro de 24 horas del 4 de noviembre que juntas vecinales, transportistas y su propio sindicato convocan contra su gestión. Según la empresa, las obras se hicieron en Huánuco, Tingo María y Aucayacu, e incluyen la rehabilitación de redes de agua potable (S/1.75 millones), la renovación de la línea de conducción hacia la planta de Alto Yacusisa (más de S/839,000), las salas de mando de las plantas Cabrito Pampa I y II (más de S/897,000), macromedidores (S/1.17 millones) y micromedición y adecuación de cajas de registro (más de S/5 millones). Estas cinco cifras suman unos S/9.6 millones, y la nota habla de seis inversiones, pero no identifica la sexta ni su monto.

La empresa sostiene que entre 2020 y agosto de 2026 redujo el agua no facturada de 39.55% a 33.94%, que la morosidad bajó de 3.05 a 1.48 meses y que su puntaje de solvencia financiera subió de 42 a 89.5 puntos. Según sus propias cifras, la empresa todavía no cobra por una de cada tres partes del agua que produce. También informó que incorporó lecturas de medidores con fotografía y ubicación, pagos por Yape y Plin, y la recertificación ISO 9001:2015, vigente hasta 2029, además de recibir del OTASS un camión cisterna de 4,000 galones y un equipo hidrojet.

Sin embargo, el balance no menciona el canal de conducción que lleva el agua cruda desde Canchán hasta la planta de Cabrito Pampa. El 12 de octubre, la Contraloría advirtió que ese canal tiene deficiencias estructurales que lo exponen a un colapso total. Ese mismo canal falló varias veces este año: en marzo, un huaico dejó a la ciudad tres días sin agua; en mayo, un tramo colapsó en Pucuchinche y la producción cayó 40%. Tampoco se refiere a la última evaluación de la Sunass, que midió un cumplimiento de 57.2% y recomendó mantener a la empresa bajo el régimen del OTASS, cuya salida es la principal exigencia del paro.

La nota cierra con la afirmación de que estas obras forman parte del «proceso de recuperación» de la empresa. Los convocantes del paro sostienen lo contrario y exigen la salida del gerente general y de otros cinco gerentes designados por el OTASS, una junta transitoria y que el canal se declare en emergencia. La empresa no ha respondido a las críticas sobre el estado del canal ni sobre la evaluación de la Sunass, mientras se acerca la medida de fuerza que paralizará el transporte en Huánuco, Amarilis y Pillco Marca.