El 31 de octubre del presente año, un testigo cuya identidad está en reserva declaró ante el instructor de la Unidad de Protección de Medio Ambiente Huánuco sobre lo ocurrido con la osa de anteojos y sus dos crías que fueron sacrificados por al menos tres pobladores, y cuyas fotos fueron publicadas en las redes sociales. El testigo habría brindado la identidad de las personas involucradas en la caza, el lugar donde fueron sacrificados y qué hicieron con los cuerpos sin vida de los animales.
Como parte de las diligencias de esclarecimiento de los hechos, policías de la unidad especializada llegaron a la comunidad campesina de Huaricancha, centro poblado de Utao, en el distrito de Churubamba, donde lograron entrevistarse con las autoridades locales y, tras ser consultados por las personas involucradas, confirmaron que estas viven en la jurisdicción. También dejaron constancia de que contribuirán con el esclarecimiento de los hechos.
Para complementar las diligencias, la unidad especializada recomendó a la fiscalía y a las entidades involucradas realizar una diligencia de constatación que fue programada para el 3 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Sobre esta diligencia, el Gobierno Regional de Huánuco informó que, tras el lamentable caso de la osa de anteojos y sus crías, emblemas del Área de Conservación Regional (ACR) Bosque Montano de Carpish, la Fiscalía, la Policía y la Gerencia Regional de Recursos Naturales llegaron hasta la zona para realizar las investigaciones correspondientes.
Cabe recordar que el 20 de octubre, el fiscal César González Ramos, de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, informó vía telefónica al comandante Sandro Vilca Saman para que designara a su personal a realizar las pesquisas sobre el sacrificio de una osa de anteojos y sus crías realizado por tres personas, entre las que están un tal Daniel Cuéllar y Fredy Cárdenas. En el oficio, el representante del Ministerio Público indica que los pobladores serían de Marcapuyan y Riscupa, jurisdicción del distrito de Churubamba.



