El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó al Congreso que «las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han terminado» , en una carta dirigida al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y al presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley. Trump afirmó que no ha habido intercambio de disparos entre las fuerzas de EE.UU. y las de Irán desde el 7 de abril de 2026. La notificación se produce en el contexto de la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que exige al presidente informar al Congreso sobre el despliegue de tropas en situaciones de conflicto.
El conflicto con Irán comenzó el 28 de febrero de 2026, pero la notificación oficial de la Casa Blanca al Congreso sobre el inicio de las hostilidades no se produjo hasta dos días después. La fecha límite para obtener la autorización del Congreso o retirar las tropas expiraba el 1 de mayo, a los 60 días del inicio de las hostilidades. Según la Constitución de EE.UU., solo el Congreso puede declarar la guerra, pero la ley de 1973 permite al presidente iniciar una intervención militar limitada en respuesta a una emergencia por un ataque contra Estados Unidos.
La misiva de Trump busca cumplir con los requisitos legales tras el cese de los enfrentamientos. La administración estadounidense había mantenido un pulso con Irán durante más de dos meses, con episodios de tensión en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. Sin embargo, desde el 7 de abril no se han registrado nuevos intercambios de disparos entre ambas fuerzas. La declaración de Trump sugiere un camino hacia la desescalada, aunque las relaciones bilaterales continúan siendo tensas.
Horas antes de la carta, Estados Unidos impuso nuevas sanciones a Irán y advirtió sobre posibles represalias relacionadas con el peaje en el estrecho de Ormuz. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos diplomáticos entre Washington y Teherán, mientras los analistas evalúan si este cese de hostilidades es temporal o el inicio de una negociación más amplia. El Congreso estadounidense aún debe pronunciarse sobre el informe presidencial. Las próximas semanas serán clave para determinar si la tregua se consolida o si resurgen las tensiones en la región.



