La Contraloría advirtió que el canal que lleva el agua cruda a la planta de Cabritopampa pone en «riesgo inminente» el suministro de Huánuco y podría causar un desabastecimiento «total y prolongado». Lo dice un informe del lunes 12 de octubre, notificado ese día al gerente general de Seda Huánuco, Mirko Félix Jurado Dueñas. En la inspección del jueves 1 de octubre, los auditores encontraron el agua corriendo por una tubería provisional, apoyada en maderas sobre una losa en terreno inestable, con el talud húmedo por una presunta filtración y los trabajos del muro de contención suspendidos.
El informe reconstruye la historia del tramo de El Platanal, en Pucuchinche. El 20 de mayo colapsó un sector del canal. El 10 de junio, el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) propuso estabilizar el talud con muros de gaviones. El 5 de agosto, el propio plan de Seda calificó ese punto con riesgo «Muy Alto» y prioridad «Inmediata». El contrato para el muro de gaviones se firmó el 14 de setiembre con el Consorcio Pucuchinche y un plazo de 45 días. El 28 de setiembre, durante la excavación, una filtración hizo deslizar parte del talud y abrió fisuras en el canal.
Para la Contraloría, esas condiciones no eran desconocidas: figuraban en los diagnósticos hechos tras el colapso de mayo. La consecuencia, escribe, es que «cualquier perturbación menor (lluvias estacionales o vibraciones sísmicas)» podría provocar «la rotura total o el cizallamiento del canal». El informe concluye que no están aseguradas las condiciones de seguridad que exige la norma técnica para que el canal funcione de forma permanente. El documento recoge además un informe de la propia Seda de marzo de 2024 que ya describía tramos donde se cortó el talud para construir viviendas a pocos metros del canal.
La segunda observación apunta al plan de gestión reactiva ante lluvias intensas 2026-2028. Según la Contraloría, en la emergencia de mayo la respuesta priorizó el trámite de memorandos antes que el trabajo en el punto del colapso. Faltaron materiales en el almacén, y eso prolongó la emergencia «de 10 días a más». Las cisternas llegaron tarde y no alcanzaron a cubrir a la vez Aparicio Pomares, Las Moras y Llicua. El informe concluye que «el Plan funciona como un mero formalismo administrativo y no como una herramienta técnica operable», y advierte que si se repite una emergencia, la población de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca quedaría expuesta otra vez a «interrupciones prolongadas del servicio de agua potable». Seda tiene cinco días hábiles para informar qué medidas tomó.



