Diputado de Juntos por el Perú es detenido por presunta agresión física a una mujer

Un congresista de la República perteneciente a la bancada de Juntos por el Perú fue detenido por agentes de la Policía Nacional, acusado de haber agredido físicamente a una mujer en un hotel del distrito de Miraflores. La detención se produjo luego de que la víctima, una ciudadana extranjera, denunciara los hechos ante las autoridades policiales.

Según la denuncia policial, el parlamentario, identificado como Ernesto Zunini, virtual diputado electo para el periodo 2026-2031, habría agredido a la mujer en una habitación del hotel luego de una fuerte discusión. La víctima presentaba lesiones visibles en el rostro y los brazos, que fueron certificadas por el médico legista del Ministerio Público. Zunini fue trasladado a la comisaría de Miraflores, donde permanece en calidad de detenido.

El congresista Zunini, que en los próximos días debería jurar como diputado en el nuevo Congreso bicameral, negó las acusaciones y aseguró que se trató de una «discusión de pareja» que «se ha malinterpretado». Sin embargo, la fiscalía de turno, a cargo de la investigación, ha solicitado al Poder Judicial que se dicte prisión preventiva contra el legislador, al considerar que existe un grave peligro de fuga y de obstaculización de la justicia.

La bancada de Juntos por el Perú emitió un breve comunicado en el que condena todo acto de violencia contra la mujer y anuncia que el congresista Zunini será separado temporalmente de la agrupación mientras duren las investigaciones. Sin embargo, la oposición ha salido a exigir la renuncia inmediata e irrevocable del parlamentario, y ha denunciado la hipocresía de un partido que dice defender los derechos de las mujeres pero que protege a sus militantes agresores.

La presidenta Keiko Fujimori, a través de la ministra de la Mujer, Rosangella Barbarán, condenó la agresión y exhortó a las autoridades a actuar con celeridad y firmeza. «No toleraremos ningún acto de violencia contra la mujer, venga de quien venga. La ley debe aplicarse con todo su rigor, sin importar el cargo o la investidura del agresor», declaró Barbarán. El caso de Zunini es una nueva mancha para la clase política peruana. La violencia contra la mujer es un flagelo que no distingue colores ni ideologías. La justicia debe ser implacable.