Incendio en La Victoria: PNP detiene a hermana de «La China Yessenia», presunta autora del siniestro que dejó 10 muertos

La Policía Nacional del Perú (PNP) detuvo a la hermana de la conocida delincuente «La China Yessenia», acusada de ser la presunta autora del incendio que consumió una vivienda multifamiliar en el distrito de La Victoria y que dejó un saldo trágico de 10 personas fallecidas. La detención se produjo durante un operativo de inteligencia realizado en el distrito de San Juan de Lurigancho.

El siniestro, ocurrido la madrugada del domingo en el jirón Sebastián Barranca, en la zona de Gamarra, conmocionó a todo el país por la brutalidad del ataque y por el elevado número de víctimas, entre ellas varios menores de edad. Según las investigaciones, el incendio fue provocado intencionalmente como represalia por una disputa entre bandas criminales dedicadas al cobro de cupos en el emporio comercial de Gamarra.

La detenida, identificada como Carla Johana Torres Sánchez, hermana de la cabecilla de la banda conocida como «La China Yessenia», habría rociado con gasolina la puerta de la vivienda y luego le habría prendido fuego, sin importarle que en el interior se encontraban más de 20 personas durmiendo. Las imágenes de las cámaras de seguridad del sector fueron clave para identificarla y ubicarla.

La presidenta de la República, Keiko Fujimori, que este mismo 28 de julio asumió oficialmente el mando, se pronunció sobre el hecho a través de sus redes sociales y calificó el incendio como «un acto de barbarie inaceptable». La mandataria anunció que su gobierno impulsará la pena de muerte para los autores de crímenes atroces como este, y que se declarará en emergencia el sistema de seguridad ciudadana.

La hermana de «La China Yessenia» fue puesta a disposición de la Fiscalía Especializada contra el Crimen Organizado, que en las próximas horas solicitará su prisión preventiva. La Policía Nacional, por su parte, continúa la búsqueda de «La China Yessenia», quien se encuentra en la clandestinidad. La tragedia de La Victoria ha reabierto el debate sobre la necesidad de endurecer las penas contra los delincuentes y de proteger a la población de la violencia desbordada. La justicia para las 10 víctimas es una exigencia nacional.