El Poder Judicial declaró infundado el pedido de cese de prisión preventiva solicitado por la defensa de un investigado por el presunto delito de estafa agravada, quien permanece recluido en el penal de Potracancha mientras avanzan las investigaciones fiscales. El magistrado consideró que aún subsisten los peligros procesales que motivaron la medida coercitiva.
Según la carpeta fiscal, el investigado habría defraudado a varias personas mediante la modalidad de venta fraudulenta de vehículos, ofreciendo unidades automotoras que no eran de su propiedad y utilizando documentación falsa para ganarse la confianza de sus víctimas. Los agraviados entregaron importantes sumas de dinero como adelanto, pero nunca recibieron los vehículos ofrecidos ni recuperaron su dinero.
Durante la audiencia virtual, la defensa técnica del imputado argumentó que su patrocinado tenía arraigo domiciliario y familiar, y que no existía riesgo de fuga. Sin embargo, el representante del Ministerio Público se opuso al pedido alegando que el investigado registra antecedentes por delitos similares y que, de recuperar su libertad, podría evadir la acción de la justicia y obstaculizar la investigación.
El juez coincidió con los argumentos de la fiscalía y sostuvo que la gravedad de la pena que se espera por el delito de estafa agravada, sumada a la conducta procesal del investigado, mantienen vigentes los presupuestos que justificaron la prisión preventiva. Asimismo, recordó que aún existen diligencias pendientes que requieren la presencia del imputado para garantizar el normal desarrollo del proceso.
La decisión judicial fue celebrada por los agraviados, quienes expresaron su temor de que el investigado pudiera fugarse o continuar delinquiendo en caso de recuperar su libertad. La Fiscalía continúa con las investigaciones y no descarta que existan más víctimas que aún no han formalizado sus denuncias, por lo que exhortó a las personas que hayan sido estafadas por este individuo a acercarse a la sede del Ministerio Público.



