Miguel Infante Mendoza lleva 156 días buscando a su hijo, Miguel Alexander Infante Huaqui. En ese tiempo, según dijo, la fiscal a cargo del caso no ha revisado los videos que le entregó la familia ni ha pedido levantar el secreto de las comunicaciones. «¿Cómo no van a hacer la visualización, por el amor de Dios?», declaró el padre, ex policía, en una entrevista con Diario Ahora el miércoles 4, y pidió «más seriedad en la investigación».
El expediente está en la fiscalía desde hace dos meses, señaló. Se hacen diligencias, contó, pero los señalados no acuden y se acogen al silencio, y el testigo presencial que estuvo con el joven tampoco quiere declarar; para Infante, con ese testigo y con los videos las autoridades tienen pruebas para avanzar. Antes logró cambiar de fiscal porque el caso se dilataba, pero con la fiscal actual sigue «lo mismo y peor todavía»; la última vez que la vio fue casi veinte días atrás, cuando ella les habló de su mucha carga laboral.
La reconstrucción de los hechos fue «pésima», dijo Infante, quien por su experiencia policial sabe cómo se realiza esa diligencia: según su relato, solo le preguntaron al amigo de su hijo, quien sostiene que el carro se cayó, que él saltó, que volteó y que el joven ya no estaba, y ese día había muchos policías que, para el padre, no ayudaron en nada. En la búsqueda se encontraron cinco cadáveres en el río, ninguno de su hijo, y él cree que a su hijo se lo llevaron a otro sitio.
El joven es padre de dos niños pequeños: «Yo tengo dos nietos que preguntan todos los días por él. A veces les engaño, a veces hasta me hacen llorar mis nietos», dijo el abuelo, quien advirtió que ya no tiene esperanza ni en la policía ni en la fiscalía. La familia gastó en las búsquedas y, para los gastos de los niños, Infante y sus hijas organizan una pollada el sábado 7 de noviembre desde las 10 de la mañana; si la investigación no avanza, acudirá al despacho del presidente de la corte para pedir que se llame la atención a la fiscal. «Quiero justicia por mi Miguel Alexander. Voy a llegar hasta el último», sostuvo.



