Un varón de 40 años, cuyo nombre se mantiene en reserva por su seguridad, estuvo a punto de ser estafado por delincuentes que operan desde las cárceles del Perú. El padre de familia, a quien llamaremos Pedro, fue contactado a través de Messenger por una persona que dijo llamarse Daniela Rodríguez Torres y ser de Bolivia. Inicialmente la comunicación era cordial, pero luego de una semana la supuesta joven le enviaba mensajes de cariño, hasta que finalmente Pedro terminó cayendo en su trampa.
La supuesta boliviana preguntaba su rutina y pedía fotos del lugar donde vivía, hasta que tras pedirle ser enamorados, lo convenció de enviar fotos íntimas, sin imaginar que luego esas imágenes serían usadas para sacarle dinero. Según Pedro, Daniela jamás hizo una videollamada; todo era mensajes de texto y video por WhatsApp desde el número +59178739470. El 4 de octubre, le llamó diciendo que había tomado la decisión de viajar a Perú para conocerlo, porque en el tiempo que mantuvieron comunicación dijo haberse enamorado.
Pese a que aseguró estar camino a Desaguadero, la comunicación se interrumpió de manera brusca. Ayer, «Daniela» volvió a la escena y dijo que estaba en el bus camino a Desaguadero, donde debía pasar por migraciones. Para hacer más creíble su versión, envió un video de siete segundos diciendo que estaba en la puerta de migraciones, y luego un audio en el que señalaba que unos policías le estaban preguntando a dónde se dirigía. En ese momento ingresó a tallar el cómplice que dice ser el comandante de Desaguadero, quien le pidió a Pedro que enviara una foto de su DNI.
Con la identificación en mano, el supuesto comandante, usando el número 901904624 con el logo de la PNP, llamó a Pedro y le dijo que estaba en problemas porque Daniela era menor de edad y, si no quería terminar en la cárcel, debía depositar 5,000 soles. Para presionarlo, le envió una foto temporal de una persona custodiada por policías y la captura de pantalla de las fotos íntimas que Pedro había enviado. La insistencia del depósito hizo que Pedro reaccione y pida ayuda a un familiar, quien lo alertó de que se trataba de una estafa. La policía recomienda no dejarse engañar por delincuentes que operan desde las cárceles y, si se inicia una relación con una persona extranjera, realizar como mínimo una videollamada para verificar su identidad.



