De los 93 congresistas que votaron a favor del retorno a la bicameralidad y la reelección inmediata en noviembre de 2023, 64 postularon en las elecciones generales de 2026, pero la mayoría no logró un escaño en el nuevo Parlamento. Figuras como Ernesto Bustamante (Fuerza Popular), Tania Ramírez, Patricia Chirinos (Avanza País), José Cueto, Eduardo Salhuana (APP), Alejandro Cavero (Avanza País) y Jorge Morante (Somos Perú) fueron parte de los legisladores que impulsaron la medida que finalmente los dejó fuera. La campaña ciudadana #PorEstosNo, iniciada por la abogada Rosa María Palacios en marzo de 2024, habría sido fundamental para fomentar el rechazo y el «voto castigo» contra estos representantes.
Entre los congresistas que recibieron menor respaldo en las urnas destacan Óscar Zea con apenas 76 votos, Luis Kamiche con 917, Magaly Ruiz con 963 y Juan Burgos con 995. Estos resultados evidencian el fuerte descontento ciudadano hacia una gestión parlamentaria marcada por la aprobación de leyes procrimen, el incremento del gasto público para la instalación de las dos cámaras y la destitución de dos presidentes. Jorge Montoya, otro de los afectados, no solo respaldó la Ley 32108 («ley pro crimen»), sino que protagonizó un altercado con dirigentes del gremio de transportes.
El especialista en derecho electoral Jorge Jauregui señaló que hubo un claro «voto castigo» y que la campaña #PorEstosNo influyó en los resultados. «Fuerza Popular logró poco más de 2 millones de votos en un universo de 27 millones. Estamos hablando de votaciones paupérrimas, a comparación de procesos anteriores», declaró. Añadió que la fragmentación de partidos y la falta de coaliciones de oposición también contribuyeron a que agrupaciones con grandes recursos quedaran golpeadas, mientras que partidos sin representación previa como Ahora Nación y Buen Gobierno lograron escaños.



