El candidato presidencial Rafael López Aliaga (Renovación Popular) lanzó una grave amenaza contra el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) , Piero Corvetto, al referirse a la entrega de actas electorales de la segunda vuelta de 2021 al partido Fuerza Popular, que deberá pagar S/17 millones para acceder de forma física a ellas. «Si me hacen eso a mí, voy a ver las oficinas y no sé si quede vivo», declaró en entrevista con Canal N. El líder de Renovación Popular también expresó su desconfianza hacia Corvetto y el sistema electoral, afirmando que «antes confiaba en la ONPE» pero cambió de postura tras las elecciones de 2021, y calificó al titular del organismo electoral como «un sinvergüenza» y «un agente gorriteano».
Durante la entrevista, López Aliaga cuestionó el cobro que realiza la ONPE para entregar copias físicas de las actas, aunque la decisión del pago impuesto a la agrupación fujimorista fue dispuesta por el Poder Judicial tras la resolución que permitió el acceso a dichos documentos. El candidato también reiteró su denuncia sobre presuntas irregularidades en los comicios pasados y anunció que su partido contará con 90,000 personeros en todas las mesas del país para vigilar el proceso de las Elecciones 2026. «Yo siempre respeto todo, pero lo que sí no me dejo es que me estafe. Ya no. Si es que yo tengo pruebas, y ahora sí va a haber pruebas, porque sí tenemos una estructura que no tenía hace 4 años», afirmó.
El jefe de la ONPE, Piero Corvetto, respondió evitando la confrontación directa y señalando que «no le voy a contestar a ningún político que esté en campaña». Defendió el trabajo de la institución y destacó su trayectoria de más de 26 años como funcionario electoral. «Mi deber moral e institucional es garantizar que las elecciones sean limpias y transparentes, seguras y tranquilas», afirmó, y añadió que «a mí no me intimidan ninguna amenazas. A mi familia la han acosado, a mí me han golpeado, yo sigo acá, poniendo el pecho por la democracia de mi país». Por su parte, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) emitió un pronunciamiento rechazando las declaraciones de López Aliaga, señalando que «constituyen una grave amenaza a la institucionalidad electoral y a la democracia» y advirtiendo que este tipo de discursos «ponen en grave riesgo la integridad» de las autoridades electorales. La organización exhortó al Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral a pronunciarse sobre el caso.



