El excandidato presidencial y líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, dio un nuevo paso de acercamiento al gobierno de la presidenta electa Keiko Fujimori, al ofrecer públicamente a su equipo técnico de seguridad ciudadana para que colabore con la nueva administración en la lucha contra la criminalidad. El gesto confirma la alianza estratégica entre ambas fuerzas políticas.
López Aliaga, quien en la primera vuelta fue uno de los más duros críticos de Fujimori y del sistema electoral, ha moderado su discurso tras aceptar los resultados de la segunda vuelta y anunciar que su partido asumirá sus curules en el Congreso bicameral. El líder de Renovación Popular ofreció al gobierno entrante la experiencia y las propuestas de su equipo de seguridad, liderado por exoficiales de la Policía y las Fuerzas Armadas.
«Nosotros tenemos un plan de seguridad elaborado por los mejores especialistas del país. Se lo ofrecemos a la presidenta Fujimori para que lo tome en cuenta, porque la lucha contra la delincuencia no tiene colores políticos. Lo único que nos interesa es devolverle la tranquilidad a los peruanos», afirmó López Aliaga en una entrevista radial, en la que también reiteró sus críticas contra los organismos electorales.
El equipo de seguridad ciudadana de Renovación Popular incluye propuestas como la militarización temporal de las zonas más peligrosas del país, la construcción de más cárceles, el endurecimiento de las penas para los delincuentes y la depuración de la Policía Nacional. Varias de estas propuestas coinciden con las que Keiko Fujimori planteó durante su campaña electoral.
Analistas políticos señalaron que el acercamiento de López Aliaga al gobierno de Fujimori es una muestra de madurez política y de realismo, y que la colaboración entre ambas fuerzas será clave para garantizar la gobernabilidad en el nuevo Congreso bicameral. Sin embargo, advirtieron que la alianza entre el fujimorismo y el lopezaliaguismo podría generar tensiones en el futuro, debido a las diferencias de estilo y a las ambiciones personales de ambos líderes. La instalación del nuevo gobierno está prevista para el 28 de julio.



