Canciller Carlos Espá confía en que el Congreso otorgará facultades al Ejecutivo

El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, expresó su plena confianza en que el Congreso de la República otorgará las facultades legislativas solicitadas por el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori para legislar en materia de seguridad ciudadana, reactivación económica y lucha contra el crimen organizado. El canciller aseguró que las facultades son «indispensables» para implementar las reformas urgentes que el país necesita.

En una entrevista concedida a un medio de comunicación, Espá afirmó que el pedido de facultades legislativas es «razonable y limitado», y que el Ejecutivo está dispuesto a dialogar con todas las bancadas del Parlamento para llegar a un consenso. «No queremos un cheque en blanco. Queremos herramientas legales para actuar con rapidez y eficacia frente a los problemas que aquejan a los peruanos. Confío en que el Congreso estará a la altura de las circunstancias», declaró el canciller.

El pedido de facultades legislativas, presentado formalmente por el primer ministro David Tuesta, busca que el Ejecutivo pueda aprobar decretos legislativos para endurecer las penas contra los delincuentes, simplificar los trámites para la inversión privada, reestructurar empresas públicas como Petro-Perú, y fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal. El plazo solicitado es de 90 días.

Sin embargo, la oposición ha manifestado su desconfianza hacia el pedido de facultades, y ha advertido que no está dispuesta a entregar un «cheque en blanco» al gobierno. Las bancadas de Juntos por el Perú, Ahora Nación y otras agrupaciones de izquierda han anunciado que votarán en contra de la delegación de facultades, por considerar que el Ejecutivo podría utilizarlas para aprobar normas contrarias a los derechos humanos o para blindar a sus militantes.

El canciller Espá, no obstante, se mostró optimista y confió en que el diálogo y la persuasión lograrán convencer a un sector de la oposición de la necesidad de otorgar las facultades. «El país no puede esperar más. La inseguridad, la falta de empleo, la corrupción, son problemas que no admiten dilaciones. Estoy seguro de que, al final, el Congreso va a escuchar el clamor de la ciudadanía y va a respaldar al gobierno», concluyó el ministro. La votación sobre las facultades legislativas será una de las primeras pruebas de fuego para el nuevo gobierno. La gobernabilidad del país está en juego. El diálogo y la negociación serán claves para el éxito de la gestión de Fujimori. La pelota está ahora en la cancha del Legislativo.